jueves, 9 de febrero de 2012

Revista "Que guay - Edición bear"

¡Es bear! ¡Qué guay!
En mi última estancia en la capital del reino, hice mi típica visita de provinciano por Chueca sobre todo para saludar a todos aquellos que dicen que como en Extremadura no se está en ninguna parte (hace poco descubrí que por Chueca no hay ninguna calle que se llame Extremadura), y me hice con el numero de noviembre-diciembre de la revista "Que guay" (bebearmyfriend.blogspot.com, siempre de actualidad, un poco más y esta entrada sale en agosto). Es la típica publicación con publicidad y algunos artículos, de ahí que sea gratuita (puedes descargarla desde aquí). En sí misma está muy bien, pero a mí me llamó la atención la coletilla de edición bear. Quería ver qué entendían ellos por bear.
Yo antes salía en todas las revistas bear, ahora tengo mis pertenencias en un carro del super robado.
La portada está dedicada a Jorge Ballantinos, que ni puta idea de quién es, pero según los editores, es un "icono bear" y trabaja como gogó de éxito en fiestas de "concepto ositos". Según la entrevista se dio a conocer en el rollo oso por pelis porno bear y después de animador (gogó) en bearfiestas.
Única foto que he podido encontrar riéndose.
Sorprende lo corta que es la entrevista y que no hable más de su paso por el cine porno. Según leo, da la sensación de que pasó de bailar en una barra, al porno bear, y después a bailar otra vez, pero para osos. Ésto no es así, también tiene su carrera como musculoca. Y sorprende mucho más que la entrevista anterior sea la de Antinoo promocionando la campaña "Pelo si, a pelo no". Digo que sorprende porque casi todas las escenas en las que he visto a Jorge Ballantinos son practicando bareback.
A pelo si, con pelo no
Después de ver la revista, ¿ésta es la visión del mundo bear que se tiene desde fuera? No solo de fuera, ya hemos visto cómo desde alguna fiesta de osos de Madrid (amenazas de muerte, por correo electrónico, gracias) explota el rollo musculoca sin depilar. Esta nueva corriente merece un estudio detallado.
Me lo follaría, pero para nada tiene rollo oso con esas pintas.
Yo creo que es un tema de supervivencia. Las cosas claras: ser musculoca hoy en día ha de ser un coñazo. Cualquiera que haya pisado Chueca y sus proximidades se habrá percatado del exceso de músculos entre el público gay, así que la competencia es terrible y para pillar chulo y piropos hay que estar más que perfecto. Abel Arana habla en "Historias de Chueca" de lo que hay que sufrir para ser un marica 10, y cuando lo leí hasta me dieron pena. Con este panorama, las musculocas menos afortunadas han de buscar un nuevo campo donde lucirse, ¿y qué mejor que los osos, que la mayoría somos "gordos acomplejados que buscan ser delgados y no pueden serlo"?
Como chico Bel-Ami no me comía nada...
...pero con barbita he sido MR BEAR LETHERON 3 semanas seguidas!!!!
Por eso creo que sufrimos esta plaga, encuentran la adulación que en sus círculos naturales no tienen, pero la historia está ahí para anunciar su próximo fracaso y ostracismo. Todo esto me recuerda a esos primeros comienzos del movimiento bear en España, en los que los gordos eramos las nuevas reinas del baile, y a algunos se les subió demasiado a la cabeza, creando auténticas divas gordas de las que ya nadie se acuerda y ahora las encuentras pidiendo abrazos en las estaciones de autobuses.
Un saludo.

6 comentarios:

  1. “Cosas vederes, Sancho, que no son crederes”, le decía el hidalgo de la triste figura a su ingenuo, torpe y apetecible escudero.

    Abrazo, de Oso?

    Franco

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  3. me ha dejado bastante decepcionado el saber que eso es lo que consideran bears, yo he estado en este mundillo llevando un magazine digital durante un tiempo dedicado al mundo bear y al menos puedo decir que si exhibiamos algo eran modelos bears,chubbies o chasers,entre otros,y ahora llevando la revista que llevo,cultural,hecha por gente gay y con publicidad dedicada al mundo bear, me veo en la obligación de decir que esa revista se equivoca en su planteamiento,espero que corrijan esto

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  4. Muy buen post, popchubby. Desde luego es la primera vez que leo algo sobre ese gran icono bear , gogó y pornoestrella, Jorge Ballantinos.

    La palabra oso empieza a querer decir tantas cosas que ya no se sabe muy bien qué es.

    En parte pasa lo dices, pasarse al mundillo bear puede garantizarte el chute de ego que necesitabas y , ademas, el tiempo que dedicabas a afeitarte lo puedes emplear en depilarte las cejas.

    Muchos otros se cuelgan la etiqueta bear no tanto por cambiar de mercado sino por venderse mejor en el suyo... Ser un oso podía ser , hasta hace poco, algo un poco repulsivo para ellos pero, si dejamos a un lado toda esa grasa y fealdad, lo que nos queda es un bien muy escaso y que los osos de nuevo cuño quieren conseguir a toda costa : Masculinidad.

    Las revistas NEOBEAR venden un poco esa ilusión de tíos machorros basándose en lo masculinos y naturales que eran los bears antiguos pero quitando grasa y poniendo músculo. La bearmagazine era una revista de tíos gordis, ahora las fotos son de cachitas y hablan de ropa, viajes y secretos de belleza.

    También puede ser por puro marketing...Intuyo que les viene bien a bares y organizadores de fiestas que se amplíe todo lo que haga falta el público.

    A mí francamente me da igual que nos roben la palabra oso, las banderas y demás insignias patrióticas porque me van a seguir gustando los mismos tíos. Al fin y al cabo ya me gustaban antes de conocer toda la terminología osuna, pero no deja de sorprenderme bastante esta OPA musculosa.

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  5. Me encantan tus artículos y sobre todo el punto de vista que compartimos del mundo Bear. Tienes razón en tus planteamientos y desgraciadamente cada vez se puede ver mas esa especie de "osa supercrecidadeego soyguayquetecagas".
    Por cierto, ¿para cuando un artículo sobre las "osas gafapastosas"?. Esos si que tienen peligro!.

    Un Saludo,

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  6. Esto lo que viene a demostrar es que la etiqueta OSO está muerta y probablemente ya no sea necesaria... Creo que a estas alturas las etiquetas no hacen más que limitarlo y empobrecerlo todo ('osas gafapastosas'?), a la revista me remito. Como dice el amable comentarista, me va a seguir gustando el mismo tipo de hombre, y esos hombres van a seguir existiendo se llamen osos o pericos. Lo demás me da igual.

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