jueves, 20 de enero de 2011

Peluche, y punto

Lo sé. Estábais esperando a que Popchubby os hiciera la crítica de "Peluche", esa punta de lanza de la literatura osuna, que para algunos es a la lengua de Cervantes lo que "Cachorro" al cine. Y tienen razón, "Cachorro" y "Peluche" son tan prescindibles como las barritas energéticas para un oso.

Pero no va a ser Popchubby quien haga la crítica, sino que seré yo, ya que él sigue enfrascado en su lectura, devorando cada letra y cada uno de sus millones de puntos a un ritmo trepidante aunque traicionero, porque leerte 368 páginas de ese calibre, de golpe, no es bueno. Dadle tiempo, qué digo yo, un año o dos, que al menos pueda compaginarlo con alguna lectura de mayor calidad, como la "Vanity fair" o el "Pronto".

Una última confesión: sólo he leído unos párrafos sueltos de todo el tocho. Suficiente, os lo aseguro. Y juro que todo lo que cuento a continuación, está basado en hechos reales. Atento señores. Empieza la función.

Al parecer el libro va de un tío que se llama Lucas. Pero del nombre no te enteras hasta que pasas unas cuentas páginas y ya te has amuermado leyendo. Mierda. Y no es baratito el libro, no, que encima si lo quieres leer en tu kindle y hacerte el gafapasta no tienes más que complicaciones. Fatal, fatal, pienso. Y no sé qué me pasó, que cuánto más avanzaba en el párrafo... Más me sentía atraído por el texto.

Y qué texto. La narrativa me atrapa. Joder. Qué subidón. Estoy viendo...¡A Bob hoskins! No lo puedo creer. Mierda, estoy soltando líquido preseminal. Espero que no se note. Está ahí, delante mío. Lo miro. Me mira. Es guapísimo. Fijo que es gay. Ésto es un sueño. Me acerco a él lentamente. Tengo miedo y mis piernas casi tiemblan de excitación. Él fija sus ojos en mí. Se toca los huevos. Me lo tiro. Vaya si me lo tiro. Camino hacia él. ¡Ouch! Coño. No me he fijado y he tropezado con... ¡Marianico el corto! Le pido perdón. Va sin camiseta en pleno Enero. Y sólo lleva unos gayumbos blancos. Uffff. Me agarra el paquete.

-¿A dónde vas tío bueno?
-Yo... Err...
-Sé lo que sientes. Puedo dártelo.
-Pero, es que está ahí Bob Hoskins, ya sabes, a él no le hizo falta salir en el "No te rías que es peor"...
-Deja a Bob, es un medio metro, te voy a hacer un hombre.
-Ok, hazme tu perra.

Empieza a lamer mi sexo. Le entra toda. Desde arriba ahí agachado parece una rana con boina. Me entran ganas de potar. Me corro. Respiro. Inspiro. Intuyo que me va a decir que me quiere así que salto pitando.
Corro hacia una parada de autobús. Me vuelvo a casa. Un hombre se me pone al lado. Qué coña: es gordo. Y peludo. En esta puta ciudad son todos gordos. Le miro de reojo. Tampoco lleva camisa. Sí. En pleno Enero. Él tampoco. Tiene puestos unos slips verdes con dibujitos de Pocoyó. Lo veo a través de la cremallera del pantalón. Es que la tiene bajada. No me preguntéis por qué. Pero me pone. Gimo. Le pongo la mano en la nuca. Le acaricio. Uufff. Y vuelvo a gemir. Se saca el rabo. Empieza a meneárselo delante de toda la gente. Nos da igual. Sólo pasan gordos por la calle. Y son todos gais. De pronto nos vemos rodeados por un corro de gordos masturbándose. Nos riegan. Si Almodóvar ve ésto hubiese pasado de la Maura. Empezamos a reirnos.


-Ja, qué corridas
-Ja, ef vefdaf
-Ja, no veo una mierda
-Ja, me apetefen unaf pafatitas
-Ja, espera que mojo mi churro en tu cara
-Ja, ja
-¿Me quieres?
-Oye tío, déjalo para otro capítulo es que Marianico el corto ya iba a soltarme esa mierda
-Pero hemos vivido algo intenso, no sé ¿me quieres, verdad?
-Eh...
-¡No jodas puto maricón!
-Ei no te pases
-¡Es que de pequeño se reían de mí en el colegio! ¡El gordo Pérez decían!
-Ya ya, lo siento tío
-No lo sientas, sólo soy una bola de grasa
-No digas eso, venga un abrazo
-¿Te puedo tocar el culo?
-... Ok
-Te quiero tío, eres lo mejor que me ha pasado en este capítulo
-¿Me estás metiendo el dedo?
-Perdón

Y eso es todo. Algo muuuuy parecido es lo que os váis a encontrar los incautos que lo compréis. No hay más. Frases ínfimas y aburrimiento desde la primera letra. Siempre hay montones de gordos esperando tirarse al prota, siempre están buenorros y aprovechan cualquier situación para follar. Increíble. Espero que no sea autobiográfico porque si es así le pongo un monumento al escritor. Por inventiva, no penséis bien.

Seguramente si buscáis el libro en google os saldrán foros donde lo ponen por las nubes, críticos que alaban su grácil estilo y gente que lo ha flipado con su lectura. Yo también lo he flipado, tanto que no he podido pasar de la primera página y de alguna otra suelta por el medio sin pellizcarme para comprobar que no estaba soñando.

Insisto, a muchos gustará, pero si rebuscasen en el interior de su corazón, en lo más profundo de su ser, y fuesen sinceros consigo mismos, dejarían el libro tirado y empezarían la biografía no autorizada de Belén Esteban. Que además tiene fotos , la letra bien gorda... Y frases donde los puntos separan mas de dos palabras, ¿me entiendes?

lunes, 17 de enero de 2011

Vida osita. Hoy: Comprar un bear ebook.

Soy un modern Bear, mañana me tatúo una garra aquí.

Está claro que ser oso hoy en día no sólo es vivir en el campo, decir woof, talar arboles (ésto es poco ecológico) y comprarse iphones sin saber lo que se tiene en las manos, sólo porque el resto lo hace. No, un bear moderno (en inglés queda más moderno todo) compra ropita moderna en bearshops especializadas para nosotros (como esa tienda para musclebears en Madrid, que tiene la misma mierda que el resto, pero a la cual le ponen su propia etiqueta) se baja porno del torrent , ve Modern family y, por supuesto, lee literatura gay bear.
Va de Bear, pero le falta algo de cuero.
A mí sólo me faltaba lo de la literatura bear gay, leí "Crepúsculo" pensando que al ser un libro de nenazas depiladas sería literatura bear. Pero parece que no, así que decidí comprarme "Peluche" de Juan Ernesto Artuñedo, del que dicen que es para la literatura lo que "Cachorro" es para el cine. Ya sé que estaba a punto de comprar mierda, pero algunos dicen que "Cachorro", además de ser cine, es buena.
Seguidor de Crepusculo, se le nota por el plumón.
Y como voy de Bear moderno, busqué su edición electrónica, para leer en mi maravilloso Kindle ultima generación, comprado en uno de mis mucho viajes a New York en primera clase (o sea, desde la web de amazon.com...). Lo busco en google, pasando del despropósito que es libranda. Entre todas las tiendas, lo compro en Todoebook, que tiene un "buen precio" y el pago se puede hacer por paypal. El precio es 7.95€ y el formato en papel es de 14€, esa es la estafa de los libros electrónicos en este país. Por desgracia para mí el libro solo se puede conseguir pagando.

¡Y aquí comienza la aventura! Primero me registro en la web, normal en cualquier compra. Pago y leo que tengo que descargarme un programita para bajarme el libro en pdf, digo woof y continúo. Me bajo e instalo el programita, después me obligan a registrarme en la web de Adobe para poder ver el libro que he pagado con mi dinero, así que lo hago y le doy al enlace para la descarga del libro.

Ya lo pondré a caldo cuando lo termine...
¡¡¡Por fin es mío!!! Ah, pues no, como la mayoría de los libros que se venden en España, lleva el "útil" y "necesario" sistema de protección contra copias, el DRM, así que un libro que he comprado, no puedo leerlo donde quiera, si no donde me digan. Vamos, como si vas a una librería y el dependiente te dice que te hace una rebaja si sólo lo lees tú solo en tu casa, porque el libro que me he comprado, tampoco lo puedo dejar, solo puedo leerlo en mi ordenador o en algún libro electrónico que acepte DRM, el kindle no lo soporta, porque en Amazon descubrieron hace tiempo que es una tontería.

Y así las cosas, me compro algo que no puedo usar con libertad. Pero para eso sigue estando google y al final el DRM sólo sirve para que nos entretengamos un rato mirando cómo se libera. A la hora de haber comprado "Peluche" ya tenía una copia de mi propio libro para hacer con él lo que me salga de mis rasurados testículos.

Cargado ya mi libro (comprado) en mi kindle (comprado) me pondré a leerlo y ya contaré qué tal. Por cierto, si alguien quiere leerlo también, además de comprarlo en el enlace que puse antes o comprarlo en formato físico en Berkana, también puede pedirme que se lo preste por correo electrónico, o buscarlo por vagos, que creo que alguien también lo puso por allí.
Saludos!

lunes, 10 de enero de 2011

Say "cheese"!!

Fotografía esto :P

Uno ya tiene sus añitos y he vivido muchos comienzos, así que voy a empezar con las batallitas del abuelo.
A finales del siglo XX, el movimiento Bear llega a tierras españolas, con toda la parafernalia buenrrollista del momento, y así nacen los primeros chats en el IRC hispano y las primeras quedadas de osos. La primera en llegar fue la Guadalkibear, más tarde la Madbear y con ellas el aluvión de quedadas y clubes de osos que poco a poco han ido muriendo por ese mismo buenrrollismo mal entendido.
Hoy nos queremos, mañana nos odiaremos a muerte.

Pues en esos años estaba yo moviéndome por el rollo oso, descubriendo que los gordos ya no somos los raritos en el rollo gay. Casi voy a la primera Guadalkibear, pero al segundo año no me la perdí, ni la siguiente, y también asistí los primeros años de la Madbear. En esa época destacaban dos cosas. La primera es que en las quedadas solían montarse fiestorras con barra libre, ahora hay que pasar por caja, y ojo, entiendo el cambio de modelo, porque es un negocio cobrar por copa y porque al crecer de forma desproporcionada todo, es más complicado de montar. Y la segunda, merece párrafo aparte.
Típica cámara de fotos analógica, muy común a finales del siglo XX.

La segunda era el miedo a las cámaras de fotos, esto es algo que si el fotógrafo de las quedadas de aquellos años leyera, lo podría confirmar. La mayoría de la gente no solo no quería salir en las fotos oficiales, sino que sacar una foto en un local o fiesta era un peligro, te podías quedar sin cámara en un pis pas, aplastada por el pie de la gente que veía innegociable negociar con su intimidad. Y lo entiendo, la mayoría no quería ser fotografiada, ya sea por estar en el armario o, algo más normal y natural, porque no le gusta salir en fotos ajenas y están en una fiesta para divertirse, no para preocuparse por quién te saca una foto. Yo, que era coqueto, me prestaba a las cámaras.
Para esto nacieron los móviles con cámara, y encima con un androide.

Pero el tiempo pasa, llega la era digital, las cámaras de fotos digitales, los móviles con cámara, fotolog, myspace y, por fin, Gran Hermano Facebook, el invento bear del siglo. y a mi ésto me pilla con el pie cambiado y paso del exhibicionismo de la nueva era. Que a mí me parece genial que la gente cuente absolutamente toda su vida en la red, y como seguidor de GH me gusta regodearme de las miserias ajenas, pero no entiendo por qué tengo que ser parte de su vida - escaparate sólo por estar en el mismo recinto.
Y, después de tirarme un pedete, voy a a hacerme un pajote.

Yasta la puta osa gorda con la cámara.
Hoy te ves a 4 o 5 miembros del bar o quedada de turno sacando fotos o vídeos a los asistentes, que se unen a los miles de osos que quieren tener un recuerdo del momento, y te sientes como lady gaga saliendo de su coche sin bragas, rodeada de paparazzis, y todo sin permiso de nadie, para después colgarlas en la red. Y vale, hasta ahora no he tenido problemas al pedirle a nadie que quite la foto (o fotos) en las que suelo salir, pero esto es como lo de la ley del tabaco ¿es que tiene que venir el gobierno a regular el uso de cámaras fotográficas en espacios públicos?
Si tú quieres hacerte una foto con tu amiguitos pues te la haces, es algo normal (yo también tengo recuerdos fotográficos) pero que hagas fotos a gente que no conoces y las pongas en tu espacio público... pues como que no. ¿Tan difícil es subir fotos ocultando la foto de los que no conoces y a los que no se les pregunta si quieren hacerse famosos en sus webs?
Esto es lo que pasa cuando se le saca una foto a un extraño, que lo pillas con la pilila fuera.

Nosotros SI visitamos paginas heteros.
Y es que parece que ahora todo el mundo está súper fuera del armario, y necesita dar lecciones a los demás. Yo, aparte de no querer estar en fotos de eventos internacionales, tampoco tengo foto de cara en mi perfil (mis motivos tendré), y me gusta cuando alguna vez, alguno me alecciona con lo fácil que es salir del armario y lo tranquilo que te quedas. Hay momentos en los que me suelo partir el culo de risa, sobre todo porque al llevar tanto tiempo por aquí, veo antiguos "rompe camaras", que ahora predican sobre no tener miedo, que los heteros no suelen visitar el bear y que de la cara, como si en aquella época mi ordenador fuera una boca de metro en hora punta, en la que todos sus amigos y familiares iban a pasar, y ahora, que ellos ya están "liberalizados" sea normal tener una foto de cara en el bear, ya sea de tu visita a New York, o comiéndote una buena polla.

En esas estamos ahora, si no te dejas fotografiar eres un sOSO, o sufres en silencio la represión sexual, ahora lo normal es sacarte un millón de fotos y que todo el mundo vea lo que haces al segundo (como criticar que la gente venda su vida a la prensa rosa o a GH). Y en las fiestas igual, todo el mundo ha de saber lo geniales que son las fiestas, así que si estás en ella, pagando una entrada, pues te jodes ¡que hay que ser libres!

Así que ya sabéis amiguitos, las fotos generales para pillar al chulazo ese o aquél, se quedan en el disco duro, no son para publicarlas, no sea que alguien nos llame la atención.

¡Un saludo!

CHEEEEEEEZEEEEE!!!