lunes, 18 de febrero de 2013

Carnaval de Badajoz 2013. Decadencia en estado puro.

Yo disfrazado de papito buenorro en bañador
Otro año más el carnaval de Badajoz ha demostrado que va cuesta abajo y sin frenos. La poca afluencia de público del día grande (el sábado, ya que es cuando puede venir la gente de los pueblos cercanos) era muy evidente. Está claro que gran parte de la culpa es de la crisis, pero los pacenses y el ayuntamiento siempre ponen su toque personal para que cada vez haya más desafección por los que vivimos aquí esta fiesta.
Yo es que sin una tarima no salgo, así que me quedé en casa haciéndome las cejas.
Primero, el maravilloso ayuntamiento en manos de los que aman los sobresueldos en negro prohibió a los bares de la zona centro instalar barras en la calle y poner música. Una muy buena iniciativa para los 4 viejos que todavía no han perdido sus casas en un derrumbe de la zona centro. Gracias a esta normativa, en el centro de la ciudad solo se ha escuchado el sonido que provocan los pájaros que todavía vuelan de árbol en árbol, las ramas de estos meciéndose con el viento, el maullar de un gato, los gritos de la muchedumbre y las discotecas ambulantes que los poligoneros instalan en los maleteros de sus coches o directamente en una furgoneta tuneada para la ocasión. Así que los vecinos han podido descansar en carnavales por primera vez en su vida.
No nos molestan los derrumbes y nos van a molestar ahora los bares de la zona.
Y para ayudar a este ayuntamiento facha (Partido Popular) están los pacenses, que siempre buscan la manera de que te vayas con un agradable recuerdo, ya sea con un ojo morado, un mal rollo de una discusión, un robo o un navajazo, esas cosas típicas de un pueblo civilizado como éste. Menos mal que cada vez quedan menos inmigrantes en la ciudad, si no ya saldrían los perros guardianes del ayuntamiento a decir que esas cosas las han traído de fuera.

Pero este año me he llevado una sorpresa, las 2 únicas broncas que he tenido en carnavales han sido con 2 bollos diferentes (vamos, de grupos de comefelpudos diferentes). Una de ellas dando patatidas a una botella y casualmente dándome 2 veces, además de reírse en mi cara de la ocurrencia y después negarlo como tonta que es la pobre y sabiendo que la amiga camionera barriobajera saldría en su ayuda. Como soy una maravillosa persona las mandé a la mierda y seguí mi camino. Al rato tenía a la camionera detrás empujándome. Otro cruce de halagos y menciones a su madre para despedirnos. Lo gracioso es que no soy nada pequeño, pero claro, las nuevas maricas adolescentes recién salidas de la cera de enfrente saben que si empapelo el suelo con sus sesos después me pueden denunciar por violencia machista o incluso por homofobia. Cosas de niñas tontas con muchas horas de televisión.
Lesbiana pacense, la puta tiene más barba que yo.
Y mi segunda bronca fue con otra bollera, estaba claro que era la noche de las bolleras con bajada de regla. Esta otra seguro que es la típica que el día del orgullo luce su banderita y grita lemas super a favor de los derechos LGTB y sobre todo del respeto a los demás. Pero como estaba con la regla pues decidió que hacer cola para entrar en un local era cosa de subnormales, así que le comenté amablemente que esperara como los demás, pero las verduleras extremeñas éstas son así, y se puso como una fiera a soltar mierda. 
Es una pena que las bollos éstas estén tan amargadas en su vida que tengan que hacer más difícil la vida a los demás, pero es lo normal en Badajoz, una ciudad con calidad de vida y de locas del coño. Yo lo tengo claro para otra festividad local, he empezado un casting para no tener que ensuciarme las manos con sangre de esta subespecie humana:

Ésta es la prueba de cámara (a partir del minuto 13:45 y en HD en youtube) después tendré que ver qué tal se mueven en una cama, no sea que las bollos extremeñas verduleras me sigan hasta la habitación, nunca se sabe...
¡Saludos!

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