miércoles, 22 de enero de 2014

All you need is bear love


Ya lo decía mi tía Paquita (antes molaba mucho lo de ridiculizar a la gente poniendo diminutivos a los nombres): "niño sal del baño y déja de tocarte que tú lo que necesitas es amor". Amor decía la cachonda. Ésta estaba drogada todo el día con el incienso de la misa de las siete. De las siete tontas que iban a misa quiero decir.

Como si el amor fuera tan fácil de encontrar. O sea, según mi tía, una paloma se posa en tu balcón y en vez de cagarse en la barandilla, te hace un bombo. Así es el amor, señores. Y con un poco de suerte el niño te sale todo un mesías que convierte el agua en vino y los botellones de los fines de semana te salen de gañote. El caso es que yo en el cuarto de baño no estaba buscando amor, ni mucho menos. Además con Paquita al otro lado de la puerta rezando para que no me quedara ciego no había manera de concentrarse.


Y además en ese tiempo no había growlr, ni bearwww ni fuckbook. Hoy te abres growlr y en cuanto estás un poquito receptivo y pillas a alguien de bajona te encuentras con marido a las dos semanas. Y da igual de dónde seáis ¿eh? Que a la gente eso de que la distancia son chorradas se lo llevan muy al pie de la letra. Te sueltan lo de que los beatles cómo cantaban "all you need is love" y tal, pero claro del bolero que les golpea en la jeta con "dicen que la distancia es el olvido" ni les suena. Es que ni saben qué es un bolero aunque te traigas mariachis de México y se los pongas a cantar debajo de su balcón a las dos de la madrugada.


De todas formas a mí me encanta todo el romanticismo que envuelve las relaciones por internet. Llegas del trabajo y estás deseando ver si tu cibernovio te ha enviado un whatsapp con una foto de la tarta que ha cocinado para su anciana y desvalida madre tí y la excitación que te produce verla hace encender aún más la llama de la pasión entre vosotros. O esos mensajitos a través de Grinder a la mágica hora de las doce de la noche en los que te desea que sueñes con angelotes rosa y querubines de tiramisú que velen por tu descanso. Y esos minutos interminables que transcurren hasta que termina de contestar a un gordo de Ontario (Canadá) te responde con miles de besos de fresa caramelizada con un ligero toque de almíbar... No me digáis que ésto no es amor. Cuando os despedís, queda ese sabor amargo del adiós, pero luego te preguntas por qué sigue conectado si te dijo que se iba a dormir con la mierda de los querubines. Menos mal que siempre recibes un nuevo mensaje o una visita de algún gordo y se te quita el enfado.


Y el momento skype. No mintáis. Es súper romántico. La primera vez que os veis en vivo te quedas horrorizado  patidifuso tierra trágame acojonado. Con una risilla nerviosa le preguntas "¿estás más gordito que en las fotos, verdad?", y te contesta "sí, dejé de fumar y engordé 200 kgs, espero que no te importe". No, claro que no me importa, solo espero que a tí tampoco te importe que vaya en silla de ruedas. De cintura para arriba soy todo amor, todo para tí, cari.
Pero vamos, que también puedes tener suerte y que tu amorcito sea el príncipe de Bekelar de tus sueños. El problema es que éstos suelen germinar la semilla del amor hasta que se corren con la cam. Luego desaparecen, y éstos sí que no inventan excusas. Descargan y se piran. Y ahí te quedas tú, dándole un beso a una pantalla en negro cuando justo antes de cerrar los ojos (porque si realmente estás pillado, cierras los ojos para besar a tu querido en el monitor lleno de mierda) él estaba maniatado en una silla, con arneses y cerrojos en las muñecas. Profesionales del amor los llamo yo.


No os preocupéis mucho por todo ésto. Al final las cosas vuelven a su cauce y el tío de Madagascar que iba a planear un viaje dentro de ocho meses para ir a la madbear verte especialmente a tí, pilla una gripe malaya (fíjate tú que mala suerte, chacha) y con la tontería de la gripe, desaparece del mapa. Es entrañable ver cómo sin el más mínimo pudor o recato hacia tu persona, cambian su estado a las dos horas en fuckbook: de "single" a "In a relationship". No problemo, en dos semanas pasará a "It´s complicated" y te alegrarás apenarás porque al fin y al cabo era un gran cabronazo tipo.


Si os queréis evitar todo ésto, dejaos de tonterías. Lo que funciona es lo tradicional, lo de siempre, ya sabéis, la paloma preñadora y tal. Pensadlo bien: si una colúmbida puede fecundar a una señora, ¿cómo no vamos a ser capaces de encontrar el amor en un cuarto oscuro? Que oye, igual no dura para siempre, pero con que no te deje las sábanas marrones cuando se vaya a su casa, ya te puedes dar con un canto en los dientes. Amén.


No hay comentarios:

Publicar un comentario