lunes, 10 de julio de 2017

El World Pride y Yo


Qué bonito ha sido el world Pride celebrado el pasado junio en Madrid. Los que habéis ido y habéis colgado chorrocientas fotos en facebook demostrando a todo quisqui que en esto de disfrutar de los móviles no os gana nadie, sabéis de lo que hablo. Y el resto que ha invertido su tiempo en charlar con los amigos, también.
Porque gracias a Carmena, no he tenido que pasearme por Chueca remangándome los pantalones para no llearme de meados, y porque se respiraba seguridad y buen hacer en la organización de un evento de estas dimensiones. Yo, como paleto que llega a la gran ciudad con su cesta de huevos al brazo, he disfrutado cada momento como si no hubiera un mañana, y me gustaría compartir con vosotros mis experiencias más profundas y sinceras.

Follamigos



No pueden faltar si pretendes hacer de tu estancia en la capital un momento único. Hay que citarse con ellos con antelación, debido a que sus servicios están muy solicitados y tú no eres el único que quiere empotrar culos a mesa y mantel. Es entrañable saludar a tus follamigos sabiendo que en quince minutos los tendrás mirando a Calatayud, y que tras el deber cumplido, podrás volver a los brazos de tu novio, o en el peor de los casos, de tu siguiente follamigo. Si te tiras a una diva del coño lo podrás compartir en facebook (poniendo solo las siglas para dar un poco más de intriga al coito) asegurándote un montón de likes de gente que ni conoces ni te importa un pito.

Desilusiones


El problema de ser un híbrido, físicamente hablando, es que corres el riesgo de decepcionar a todos tus admiradores. Se puede dar el caso de que vayas delante de un grupo de musculocas que al ver tu espalda ancha y musculada, se corran de gusto y te propinen varios piropos que enrojecerían a cualquier guionista de porno hetero, y al darte la vuelta y ofrecerles la cara oculta de la luna, observar cómo sus caras se retuercen de asco y hacen comentarios ofensivos y vituperantes. La vida es muy triste, amigos, pero hay que ser fuertes. Siempre queda el manido recurso de tener pollón y hacerte un chaturbate para limpiar tu honor.

Pacenses


Como podréis imaginar, yo no he sido el único pueblerino que ha ido a divertirse a esto del orgullo. Otros mangurrinos como yo han ido a restregar sus pantalones de felpa por las calles madrileñas. No sabéis la alegría que proporciona ver a ese amigo que contigo no bebía una copita de sidra porque se le subía a la cabeza, y ahora disfruta de la noche a golpe de cubata y calimocho de los chinos. O a esa pareja que de reojo te mira y se echa unas risas como si uno fuera Lina Morgan en El último tranvía. No me malinterpretéis. Igual es que el pantalón por el ombligo le hace cosquillas en el culo. O al tener que hablar con los amantes viejos de tu colega le da risa floja. En fin, buena gente, no os digo más.

Chupipandis


Y ya que hablo de amigos, no puedo olvidar esos grupos de camaradas inseparables que simbolizan la amistad y la fraternidad. Los reconoceréis porque son un conjunto de gordos o musculocas que follan entre ellos y que cuando se les acerca alguien que no es de su especie, se cierran en grupo para evitar intoxicar la camada. En el caso de que seas de su agrado, tendrás que pasar antes la prueba del pañuelo y la de la gang bang para que te permitan salir detrás en las fotos de instagram. Una vez pasas las pruebas denigratorias pertinentes, te consideran uno de ellos, pero en ese punto tú estás hasta los testis de sus tonterías y te acabas juntando con unas bollos que están riéndose y bailando todo el rato.

Colas


No, no me refiero a los rabos/ pollas/ nabos. Hablo de las colas para entrar a ciertos sitios, en los que realmente te avergüenzas de ser humano. He visto discusiones porque alguien que está delante tuyo ve a unos amigos, y como quien no quiere la cosa empiezan a fagocitar la cola, y el que está detrás se queja, con lo que el lío está montado. ¿Que si se pone chulo el que se queja de se le cuelen ciento y la abuela? Pues no, el que suelta primero la lengua amenazando con agredir al otro, es el que está delante. Da bastante asco esta situación, sobre todo porque te fastidia la fiesta tanto o más que cuando tú eres el que sufre esta mierda en tus carnes. Ves a un grupo de conocidos a los que solo ves en quedadas de domingos a rabos, y entonces por arte de magia te conviertes en sus mejores amigos. El gordo que pasa de tí en la sauna, se te abraza y te hace cosquillitas en la espalda. Y a pesar de que les digas tres veces que a la gente no le gusta que se le cuelen, así en voz alta y delante del portero, lo único que consigues es que se te arrimen más y más. Y si te descuidas pasan delante tuya.

Don Simón + nudismo 


Como persona pobre que soy, la bebida más solicitada por mi bolsillo ha sido la botella de litro y medio de Don Simón que vendían en los chinos. Está asquerosa pero cuando te das cuenta de que mojas el gaznate tres o cuatro veces por cuatro euros, pues empiezas a ver las virtudes y bondades de su sabor. Y aunque ya llevaba varias de estas en el cuerpo, juro que no estaba tan borracho como para comprobar cómo un grupo de nudistas intentaba cenar en un restaurante chino, y todos los maricas que estaban sentados se giraban para asombrarse de tamaña felonía. Gracias a sus críticas puritanas y cargadas de mala baba, consiguieron que los nudistas se taparan los culos y los rabos con pantalones y banderas. Porque no se escudaban en que no se permitiera legalmente, si no en lo escandaloso de la situación.


En fin, que me lo he pasado muy bien porque he hecho muchas fotos para facebook e instagram que han tenido bastante éxito, en growlr también me ha entrado bastante gente y he ligado todo lo que he querido y más. Luego a eso de las doce de la mañana del domingo me desperté y tras una ducha me volví al pueblo. Me había quedado sin huevos y las tortillas con los huevos de Señá Engracia saben a gloria bendita.

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