miércoles, 14 de marzo de 2018

Soy pobre, pero me estoy pensando lo de honrado

Birra de quedada. Speedo de tienda de Torremolinos. El perfecto pobre.
No sé si os suena la tontería esa de que los homos somos gente pudiente que se pasa todo el día en quedadas metiéndola en caliente a todas horas y comprando NB´s cada dos por tres. Si eres promotor de quedadas bear eso es cierto. Si no, puede que seas el típico oso con un buen trabajo ganando pasta por un tubo que chulea a todos por doquier mientras el resto lo miramos diciendo "¿dónde irá este tonto laba con los calzoncillos de Calvin Klein si son del top manta?". Pero la triste realidad es que la gente como yo es pobre, y os digo, ser pobre es aburrido.

Una vez conocí a un pobre, ¡era tan working class! jajaja.
Primero porque compras ropa barata en tiendas cutres como Massimo Dutti o Springfield, y cuando te tomas un café con tus amigos ricachones te miran por encima del hombro como si tuvieras la peste. Y claro, como no puedes agenciarte unas NB guapas, haces el ridículo porque ni pareces gay, y te llaman hetero y otros insultos peores como "hiedes a pobre".

Y que no se te rompa la ropa, porque al menos de tanto lavarla parece desteñida y como ha vuelto el rollo hispter con todo roto y desaliñado, das el pego, pero no te olvides de no enseñar la etiqueta, que es la prueba irrefutable de que eres pobre. Con los años ya no sabes si tienes que lavarla en frío o a 30º...
No hace falta mirar la etiqueta. Este bañador fue tendencia en los noventa.
Si quieres viajar y hacerte el interesante tienes que hacinarte en el autobús oliendo a choto por todos lados, y esperar que nadie se haya corrido en tu asiento. Luego aguantar cuatro o cinco horas de viaje viendo campo y corriendo cada dos por tres la cortina para que no te pegue el sol en la cara, y por supuesto, esperar que el del asiento de delante no se eche mucho para atrás y te rompa las rodillas.

Yo viajo así en business class. Abiertito, que corra el aire.
Y nada de lujos asiaticos en alojamientos. Hostales y pensiones de mala muerte donde puedes pasar un fin de semana oliendo a rata muerta escondida en el armario, con toallas que además de no secar, te exfolian la piel. Porque pelos en las sábanas hay en todas partes, lo de llevar cofia o un gorrito debe ser demasiado en estos sitios, pero que la cama chirrie cuando estás dándole que te pego al gordo de turno... cosas de pobres, lo que decía.

Joder con el baño compartido...
¿Sabéis qué os digo? Mañana me hago escort, y me dejo de tonterías. 3.000€ por mirar cómo me la casco, 5.000€ por escuchar sus penas y 9.000€ por dejarle que mancille mi pene. Ya sé que son tarifas algo elevadas, pero chicos, cuando se es pobre, el hambre es mu mala.

El metro es guay, dicen... pues cogedlo vosotros, no te jode...

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