![]() |
| Ya tengo ganas de quitarme esta camisa. (Los demás pensamos igual). |
Parece que en esta parte del mundo el calorcito ha llegado para quedarse, así que no hay nada mejor que hacer que quitarse la camisa de cuadros de franela en una quedada de osos. Bueno, se me ocurren mejores cosas, pero ahora voy de pobre y no es plan de visitar el mundo sin dinero.
![]() |
| Ahora edito el fondo y digo que he estado en Nueva York. |
Por suerte hoy mismo comienza la LISBON BEAR PRIDE organizada por los de Tr3s Lisboa, el bar de osos de moda en Portugal, aunque usan un ordenador Apple y eso le resta puntos en mi "molómetro" personal. Todo apunta a que va a ser una buena fiesta, no es que hagan algo fuera de lo normal (sauna-viaje en barco-fiestas) pero el ambiente es muy bueno y Lisboa se ha convertido en una de mis ciudades favoritas para morir de un coma etílico. El alcohol es muy barato, y por lo mismo que te cuestan 2 copas en Madrid después del 2x1, pueden invitar a ese osito/chaser/musculoca/otros a un par de copas, o a un montón de agua y refrescos a un daddy, aunque como los daddies ahora van de divas es seguro que no te encuentres a casi ninguno en la disco ya que estarán follando o descansando.
![]() |
| Yo tomo 3 pastillas para la tensión y el pollazo de ese niño de allí. |
LISBON BEAR PRIDE dura hasta el Domingo y además tiene elección de Miss Bear. Lo que no sé si tienen es elección de damas de honor, pero bueno, el ganador se lleva un viaje a Madrid con 2 días de alojamiento en las fechas del orgullo gay. Podéis apuntaros en esta dirección, no tengáis miedo, yo no me presento, así que hay posibilidades de ganar. Como siempre en estos saraos, podéis ver la lista de asistentes al LISBON BEAR PRIDE en el bearwww o en Growlr, este último es más práctico, ya que así vas quedando con el personal.
![]() |
| Espero encontrarme a alguien así y no salir del hotel en todo el fin de semana. |
Pero este fin de semana va a pasar algo totalmente extraño, hay otra quedada, la Bear Pride Lisbon, que ha salido de la nada hace unos días por el bear y dará comienzo el viernes. Que haya más de una quedada en una ciudad grande ya no nos pilla por sorpresa a nadie, en Madrid lleva pasando años y, a parte de la guerra de publicidad, la sangre ya no llega al Manzanares. Lo realmente extraño es que los organizadores de la Bear Pride Lisbon son los dueños de la Disco Construction, disco en la cual, además de poder fumar aunque la ley portuguesa diga que no, se celebran dos de las 3 fiestas LISBON BEAR PRIDE, pero aquí no acaba la cosa, pues los pinchadiscos que anuncian, son los los mismos en las 2 parties.
Pero para rematar el despropósito encontramos lo mejor, los carteles:
![]() |
| Grupo de osos que realmente ves en la fiesta, y no modelos americanos. |
![]() |
| ¡Coño! ¡si en esta fiesta también pinchan Davix y Yanguas! |
![]() |
| Yo no tengo nada que ver con los carteles, pero estoy bueno y tengo una bandera bear detrás. |
Como se puede ver en el cartel de LISBON BEAR PRIDE no salimos nosotros, aunque les apoyamos desde el principio, pero es normal, así no quitamos protagonismo a los demás. Pero el detalle más importante es que la fiesta está patrocinada por el Grupo Hot, y la Bear Pride Lisbon por la Madbear. Ya me imagino una horda de ninjas flayeros de cada bando repartiendo la publicidad para sus próximas fiestas, además de suculentos descuentos.
![]() | ||
| —Me han flayeado un ojo y no veo nada. —Bueno, no hace falta ver para saber que Calatayud está por allí. |
Rivalidades madrileñas a un lado, seguro que va a ser un buen fin de semana de osos, compras, alcohol, prostitución (mi tarifa de precios está en Scruff, a ver si saco para comprar un HTC One X) y drogas.
![]() |
| Con un maromo así follo gratis... Y hasta me casaría y me compraría un perro y un niño del tercer mundo. |
¡Nos vemos por Lisboa!
**** Ultima hora ****
Parece que en el bear las dos fiestas ya se llaman igual.
![]() |
| Antes... |
![]() |
| ... Después |
Aunque en la web de la discoteca sigan a lo suyo y los patrocinadores de los eventos sigan siendo tan diferentes para un mismo evento.















Por ejemplo: los monta-man. Eran unos muñecos cabezones que se montaban por piezas y estaban articulados. Por 25 pesetas no se podía pedir más. Solían tener el cuerpo coloreado en verde aceituna o rojo, y cuando se les perdía un brazo o una pierna le ponías el de otro, y parecían vestidos por Agatha Ruíz de la Prada. La cabeza se insertaba en el cuerpo por presión y tenían un modélico peinado muy de la época, con la raya a un lado y una eterna sonrisa como de estar siempre colocados. Daba mal karma. Y eran versátiles, igual te conducían un tanque o una nave espacial, que pilotaban un coche de carreras. Una cosa que nunca entendí era por qué todo un coronel del ejército tenía que usar rueditas para montar en bici. Si de todas formas tampoco pedaleaba.
Pero los hombres del mañana no vivíamos solamente de monta-man, teníamos también el Telesketch, que era básicamente una pizarra donde podías hacer dibujos y agitando el cacharro se borraba todo y empezabas de nuevo. No, los dibujos no se podían enviar por correo.
Luego estaban los divertidísimos Juegos Reunidos Geyper. Entre los juegos que reunía estaban "la oca", "el parchís" y "el bingo", todos ellos ejemplos de emoción y desenfreno sin fin. Yo creo que venían tantos juegos porque del muermazo que te entraba, de inmediato cambiabas a otro, y así sucesivamente, hasta que el spectrum vino en nuestra ayuda y nos alivió de seguir pasando esas tardes de sábado en familia viendo a tus padres reirse a carcajadas porque a su hijo pequeño le habían comido y se marchaba a casa. Cuando años más tarde el director del instituto le mandaba a casa porque le habían pillado comiendo en un servicio no les hacía tanta gracia.
y se quedaban tan panchos al ver la pantalla llena de operaciones matemáticas infinitas.
Y como no podía ser de otra manera, los niños ricos pasaron de jugar con casettes a introducir cartuchos en una consola. La NES fue una revolución, metías el juego... Y jugabas. Sin esperar. Así jugamos al Mario Bros o al Gauntlet a razón de diez mil pesetas por cabeza. La explosión de colores que ofrecían suponía un orgasmo jueguil que ya no abandonaríamos hasta que tocaba irse a Melilla a hacer la mili y descubríamos que fumar porros y tirarse al compañero de litera era más divertido. Considerablemente.
