viernes, 17 de junio de 2016

Markus, tu nombre envenena mis sueños.

De un tiempo a esta parte observo cierto desgaste en el mundo artístico que intenta aprovecharse del rollo oso. Tíos buenos que se hacen fotógrafos o peluqueros porque están muy buenos y alguien les ha dicho que por qué no ganan dinero mientras les quede juventud y las carnes no se les caigan aprovechan su talento para mejorar el mundo. O gordos con muchos seguidores en tumblr a los que sus amigos prometen invitarles a casa y follar como locos  alentan a escribir un libro y luego plantar un árbol.
En vista de tanta mediocridad, el atisbo de nuevos valores que den un toque de misterio y clase a nuestro querido rollo oso siempre es bienvenido. Por ello hoy nos acercamos hasta nuestra idolatrada Alemania, donde sus recias y germanas gentes están en constante ebullición intelectual, mostrando valentía y arrojo en tan diversas disciplinas que abarcan desde la arquitectura hasta la comedia más ligera.
Como a mí la arquitectura me la trae floja, la verdad sea dicha, voy a centrarme en el humor que esa bendita tierra nos propone. Y ya si nos ponemos en un plan mega sincero, pues debo decir que a mí lo que realmente me interesa del humor alemán es que he encontrado un programa en el que sale un gordo medio en bolas y ya está, que parecéis bobos, ¿no véis que esto es un blog porno? ¿Que vamos a hablar, de las próximas elecciones que va a ganar Unidos Podemos?
Bueno venga, al lío...
El gordo en cuestión se llama Markus Maria Profitlich, y el arte que practica oscila entre la chabacanería y el mal gusto, con ciertos toques sexistas. Es decir, una versión actualizada de Esteso y Pajares. Como no sé alemán, supongo que en este primer video que os mostramos, una marica mala entrevista a nuestro gordito buenorro y en un momento determinado éste intenta demostrar algo y se quita la ropa. ¿Por qué? Ni lo sé ni me importa, sinceramente. A veces es mejor no preguntar... A partir del minuto ocho lo podéis ver en gayumbos blancos.
Tenemos un segundo sketch en el que el bueno de Markus va a visitar a una fisioterapeuta que según los heteros debe estar muy buena y apetecible, y el pobre, al verla pues se empalma, qué le vamos a hacer. Tal es la potencia de la erección que levita por encima de la camilla. Si es que este tío es muy bueno, os lo estoy diciendo y no me queréis creer...
Y por último hemos rescatado otro numerito en el que nuestro gordito preferido de hoy, viene de una reunión de trabajo, e invita a su secretaria a que le coma el rabo si no quiere verse de patitas en la calle. Como la tía es tonta y necesita el trabajo pues accede. Cuando la mole de Markus se le pone encima con los calzoncillos de cinco euros de Primark, no sé qué pasa pero a Markus se le corta el rollo y nos queda a todos con las ganas. Así es Markus, germánico y rudo hasta la médula.
Habrá que investigar más sobre este muchachito. Está claro que el talento osuno está fuera de nuestras fronteras... ¡Vete a Alemania Pepe!

2 comentarios:

  1. Que gracia tiene el jodío, como busca siempre el doble sentido. Por cierto que la manera de morder la almohada del segundo vídeo me parece que está muy ensayada.

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    1. Totalmente de acuerdo, de hecho la fisio no es una mujer, si no un alemán lanzador de troncos con peluca rubia... Si no ¿cómo te crees que iba a tener semejante erección?

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