viernes, 17 de marzo de 2017

W|Bear, la nueva red social

Me encantan las redes sociales de ositos, así puedo poner fotos mías con gayumbos de diseño y peluches bear en plan infantil. Menos mal que estoy buenorro y me permiten estas chorradas.
Hoy estoy emocionado, he descubierto W|Bear, una nueva aplicación para follar red social donde conectar con gente como yo, una aplicación para follar compartir esos pequeños momentos de mi vida como mi culo abierto, una cena que me ha quedado muy cuca, mi polla dura un amanecer realmente precioso y que no esperaba o cómo le como el rabo a 3 o 4 desconocidos la ultima compra que hice después de estar buscando durante mucho tiempo en Internet. Por fin alguien ha pensado en nosotros y ha creado Tumblr Facebook Instagram W|Bear, una red social diferente.
En W|Bear verás gente así, o puede que lo veas a él mismo, ya que hay muchos que se hacen pasar por quienes no son gracias a las fotos que se ponen en otras redes asociales.
Y así es cómo se quieren vender estos de W|Bear. Esta cita sacada de Google Play lo deja muy claro: «Welcome to W Bear a new kind of gay network. A kind and inclusive place where there is room for everybody because W | Bear is… for you!» y a mí me parece la enésima tomadura de pelo del rollo bear. Más abajo ya dejan más claro que es otra aplicación para buscar con quién follar, por si alguno con menos luces no se ha enterado de que lo primero es simplemente una chorrada para hacerse los guais.
¿Que es para ligar solamente? Y yo aquí haciendo poses absurdas para que se me note el culazo, las piernacas y mi tono megapálido de piel que tanto adora mi querido Popchubby.
El principal reclamo de W|Bear es copiar a Instagram, pero para ositos (como Instagram) y añadirle rabos y culos exóticos como los que se pueden ver por Tumblr, aunque estos están ocultos hasta que el dueño de esos atributos te deje verlos. Y es perfecta para ese pequeño grupo de gente que dice odiar las webs de contactos ya que ellos no van buscando pollas de forma desesperada, pero intentan ligar por linkedin con cualquiera que hayan visto en el bearwww (true story). W|Bear es perfecta para ellos ya que se camufla de lo que no es.
Odio a la gente que quiere ligar conmigo en cualquier parte solo porque vaya vestido como un prostituto vietnamita. Es coña, me gusta calentar al personal.
¿Y la aplicación en sí misma, qué tal? Pues lo ya dicho, es una copia de Instagram, que ordena los perfiles por la gente conectada y por distancia, que tiene para poner favoritos y un corazoncito a las fotos más interesantes, que te dice quién te ha visitado o quién ha puesto que le gusta una de tus fotos cachondas con esos gayumbos ajustados de cuadros rojos, luciendo una perfecta calva afeitada, tumbado en tu cama acariciando tu peludo barrigón y con un buen plano de tus piernas grandes y fuertes.
No son cuadros rojos, pero vale para hacerse una idea de lo que hablo. Si eres así no olvides dejarme un mensaje o una pedida de matrimonio por el bearwww.
Pero no es copia todo lo que reluce, no han conseguido copiar la agilidad de Instagram. W|Bear es lentorra a más no poder, entrar en un perfil es una miniodisea, pero no es comparable a abrir una foto. Un fallo bastante gordo es que si te pones a ver una imagen y le das atrás, a la media hora de hacer esa tarea te deja en el inicio del perfil, algo que no es problemático en un mundo normal, pero en el rollo bear, que nos hacemos una instantánea con pose woof o grrr cada 15 milisegundos, pues se hace muy pesado seguir el día a día del chulazo de turno.
Y eso es todo lo que hay, está muy bien para cotillear y no tener que visitar mil aplicaciones a la vez para acosar a tu amor platónico de ese día. Yo me lo paso muy bien y ya he dejado de ver fotos de gatitos que se parecen a Hitler desde que tengo instalada W|Bear (es coña, veo 3 o 4 páginas mientras veo una sola foto).
¡Saludos!
Todos los gatos son malvados y esto es otra prueba más.

jueves, 9 de marzo de 2017

Moonlight

Yo hubiera preferido que hablara de Thor, pero bueno, enseñaré brazaco.
Hace unas horas he visto la nueva película de culto gay, catalogada como una bella historia de amor atemporal con una imagen rompedora que nos hará llorar a moco tendido. Además viene con un premio Óscar a la mejor película, por delante de bodrios infumables como La la land, La llegada, Hasta el último hombre o Figuras ocultas. Y no me cuesta reconocerlo, yo he llorado con Moonlight, he llorado mucho en el cine con esta película.
Dramatización: Yo llorando en el cine.
Y he llorado por sentirme estafado, porque aunque he ido el día del espectador, los 4,40€ los podría haber invertido en comprar alcohol barato y haber pillado un pedo enorme seguido de un posible coma etílico, el mismo coma que han tenido que sufrir los guionistas de esto. Lo peor de todo es que ya me olía mal. La crítica del Sr. Cine (El octavo pasajero, el mejor programa de radio sobre cine) no había sido muy buena y no escuchaba nada que me hiciera pensar que podría estar bien. Pero el brilli brilli de los Óscars me cegó y decidí darle una oportunidad.
Este es Óscar y él me recomendó ver Moonlight.
Para empezar no es un drama gay como se está diciendo. La poca historia que cuenta es más sobre un barrio marginal que acerca del rollo lgbt. Que vale, que hay un par de maricas, pero si los cambias por personas con asma pues no cambia la cosa, con lo que deja claro que el tema homo no es lo principal. Además es una historia muy lenta, sus casi dos horas de metraje (es un decir, que hoy en día las películas vienen en discos duros u otro sistema de almacenamiento de datos) se hacen pesadas y lo de ponerse en plan «cine de autor» con esos planos fijos y musiquita de fondo y actor mirando al infinito con pose de intensito, pues como que no ayuda nada.
Cara de intensito, aunque en este caso no me hubiera importado que esas escenas duraran mucho más.
Y ya que estoy con la historia, hay que decir que apenas se cuenta nada en este film: chico con madre complicada, en barrio marginal, con problemas, que encuentra un hombro amigo en ese caos y que además es gay lo hemos visto mil veces y mejor contado. He tenido la sensación de que ha intentado copiar Boyhood, pero no le llega ni a la suela de la última persona que compró una entrada de esa cinta.
John de Texas, el último que compró una entrada para ver Boyhood. Por desgracia no tiene canal en XTube.
Pero no todo es malo, y lo bueno tiene nombre: Trevante Rhodes. Creo que es el mejor actor que he visto en mucho tiempo, se nota que es un actor de método. No tengo palabras para describir a semejante actorazo.
Es el negro, el otro es un blanco random con gorra que no importa a nadie, aunque tiene buenas piernas y un bañador cuco.
Este vídeo que he puesto es todo su papel en la película (nota para los más cortitos: no hay ningún video), está claro que es un gran actor y que despierta pasiones (y alguna erección, como el momentazo tumbado en la cama con gayumbos monos). Pero por ponerle una pega a este pedazo de actor es que su six-pack se parece mucho a la máquina de teletransporte de La mosca.
Pregunta ¿he puesto una ampliación de los abdominales del chulazo de antes o un fotograma de La mosca? Imposible saberlo.
Eso es todo, otra película con etiqueta gay que no cuenta absolutamente nada interesante y que será olvidada antes de que acabe el año. La cagada de los Oscar no ayudará a su recuerdo pero tendrá mucho recorrido en las diferentes muestras de cine lgbt que la acogerán como una obra maestra y recibirá el aplauso de mucha gente que no tiene buen gusto ni criterio, o simplemente cree que hay que apoyar todo lo que sea gay porque sí.
¡Saludos!
Y así es cómo olvidaré Moonnosequé.

martes, 28 de febrero de 2017

Colegas o amigos, todos quieren tu pepino


Cuando se es gay en un entorno eminentemente paleto, retrógrado y homófobo, las posibilidades de ser una persona cabal y que elimine de los canales de su televisión cosas como 13tv o telecinco, se reducen bastante. Para los que no lo sepáis, 13tv es un sitio donde se venera a Franco y a Rajoy, y en medio de un debate te intentan meter un rosario bendecido por un santo a 200 €. Por otro lado, telecinco es el lugar donde para presentar un programa tienes que ser marica (lo cual nos mola) y entre cuya programación encontramos el único programa donde entras hecho un pordiosero, y sales hecho un eccehomo.

Este vino está bendecido por San Filiberto, y me lo voy a tomar mientras me follo a Popchubby.
Si sales ileso de tanta mierda, te darás cuenta de que en tu entorno tratan de facilitarte la vida usando términos que jamás usaría en su lenguaje habitual, para evitar entrar en un conflicto con tu sexualidad. Ellos te drirán que es para no hacerte sentir incómodo, pero en realidad quien tartamudea porque no es capaz de llamar novio a tu Manolo, son ellos.

Yo solo tartamudeo cuando me las trago de dos en dos.
Por ejemplo: colega. Igual alguna vez vosotros os habéis cruzado con un amigo, un familiar o vuestro compañero de trabajo (quienes tengáis trabajo, el resto tendréis peluquerías o escribiréis libros) y os habrá hecho la preguntita absurda: ¿Y cómo está tu colega?
Veamos, si estuviéramos en el Bronx, o en medio de un partido de baloncesto, pues lo mismo usar esta gilipollez no está fuera de lugar. Pero ¿os imagináis que fuéramos heteros y al encontrarnos con nuestra tía la del pelo lacio y labios operados, nos preguntara por nuestra colega? No tiene sentido y además, le responderíamos que no es mi colega, si no el chochito que me como todas las noches, que eso queda como muy macho y viril, y a los familiares así de encefalograma plano impresiona bastante.
Somos colegas ¿lo pillas bro? Dáte la vuelta y no seas madafaca...
Otra palabra muy usada: compañero. ¿Compañero de qué? ¿De clase? ¿De aventuras? ¿De mamadas? ¡Pues claro que sí! ¡somos compañeros de mamadas! y a poco que el que te lo preguntase fuera un poquito abierto se apuntaba al carro, que os lo digo yo. No hay nada peor que usar este término para referirse al tío que te encula con fiereza todas las tardes. Hace que cuando vuelvas al trabajo y te pregunten por tu compañero te sientas sucio.

Aquí el compañero me dice que esta noche me lo trago todo, que si te apuntas al compañerismo.
Pero de todas las palabras que se usan en el entorno más conservador para referirse al tío gordo que se abre de patas para que se la metas, la que me gusta más es amigo. ¿Vas a salir con tu amigo al cine? ¿Tu amigo viene a la boda? ¿Vas a cenar con tu amigo en un restaurante muy caro el día de los enamorados? Claro. Si lo normal es ir a cenar con tus amigos el día de San Valentín, después de haberos pegado una ducha tras un buen partido de rugby en un campo encharcado y lleno de barro hasta la bandera. Los jabones con tanto barro se caían al suelo que no veas...
Como también es de todos conocido que a las bodas vas con tu mejor amigo. Ese tan especial al que la mayor parte de las solteras mirarán en el convite, y al que el pobre dispensará una sonrisa y las retirará con la mano para ver con más claridad el culo de Paco, el ganadero de la familia con dedos como pollas.
Ejemplo de amigo que todos tenemos en casa esperándonos en bolas para jugar al teto.
En fin, con lo bonito que es no mostrar complejos ni tonterías, y llamar a tu novio así, novio. O empotrador, o come almohadas, o traga lefa. Si es que cualquier cosa es mejor que compi o amigo. Si la gente ya sabe lo que hay, ¿para qué andar con eufemismos baratos? Venga, a partir de hoy, a la persona que al ir con vuestro novio/ amante/ conocido/ amigo la llame colega, dadle un pollazo en la boca y exclamad a los cuatro vientos: ¿te refieres a este pedazo de homosexual que me va a taladrar con la polla cubierta de saliva? Veréis cómo se le quitan las ganas de andarse por las ramas... de un pollazo.
¡Ei colegas! ¿Me dejáis ser vuestro amigo? Es que me he quedado sin compañero de juegos...